La unidad autónoma URCA nace para satisfacer la exigencia de enfriamiento del aceite en instalaciones fijas en las que, por motivos de fiabilidad y costes, no pueda aplicarse un simple intercambiador de calor. Esta unidad une a las características de intercambio térmico, típicas de un intercambiador, la posibilidad de disponer de un depósito autónomo, una bomba de circulación del aceite y una termorregulación remota y/o controlada por un PLC. Este tipo de diseño es determinado por las exigencias de la aplicación.