
Fundamental para la transferencia de custodia y la dosificación química precisa, donde incluso las desviaciones mínimas pueden derivar en pérdidas financieras o de calidad significativas.
Los medios corrosivos, viscosos o abrasivos requieren materiales específicos en contacto con el fluido, como el Hastelloy, para garantizar la seguridad y la integridad del sensor a largo plazo.
Define el rango en el que el medidor mantiene su precisión, un factor crítico en procesos con fluctuaciones de caudal altamente variables.
Las condiciones de funcionamiento extremas exigen una construcción robusta y compensación térmica para evitar la deriva de la medición o fallos mecánicos catastróficos en los componentes.
