A primera vista, queda claro para qué está diseñado nuestro modelo más grande de la serie: para mantener la flexibilidad en la obra incluso al gestionar los mayores caudales y grandes volúmenes de material.
Esto se consigue fácilmente gracias al tambor de cribado, de más de 7 metros de longitud, a la amplia tolva de alimentación, a un chasis sobre orugas con cinemática de elevación integrada para una nivelación óptima en terrenos irregulares y a diversas opciones de accionamiento. Ya se trate de residuos domésticos, residuos comerciales, compost, corteza, astillas de madera, escombros de obra, tierra de excavación o grava, la SM 720.3 K realiza el trabajo de forma eficiente y fiable en todo momento.
Como modelo más grande de nuestra gama de cribas de tambor, la SM 720.3 K ofrece las mismas tres opciones de propulsión que los modelos más pequeños: diésel, eléctrica o DualPower, en la que ambas variantes están integradas en una sola máquina. La tecnología de propulsión DualPower —el híbrido más inteligente— permite a los operadores cambiar de forma flexible entre la propulsión diésel y la eléctrica, lo que les permite adaptarse perfectamente a la infraestructura existente en la obra.
El robusto chasis sobre orugas también facilita el manejo de la máquina en la obra mediante control remoto. Gracias a la cinemática de elevación integrada, diseñada para una nivelación óptima en terrenos irregulares, el operador siempre puede encontrar la mejor posición de trabajo.
La tolva de alimentación de gran tamaño, con un volumen de 9,0 m³, y el tambor de cribado, de más de 7 m de longitud y con una superficie total de cribado de 38 m², garantizan que se pueda procesar un gran volumen de material de una sola vez, logrando así un rendimiento elevado y constante. Las patas de apoyo hidráulicas situadas debajo de la tolva garantizan la estabilidad incluso con los materiales más pesados, y la baja altura de carga de 2,9 m facilita la carga.
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