Control de la calidad del aire interior en transporte.
Mejora el confort de los pasajeros con una solución de monitorización del aire interior en un ámbito en el que transitan miles de pasajeros a diario.
CO2, partículas o compuestos orgánicos volátiles son los contaminantes que determinan si el aire interior en un espacio cerrado está viciado.
Metro, trenes, autobuses requieren de un control de pasajeros pero la calidad del aire no puede verse salvo que se monitorice a través de un sensor y por tanto, no es posible mejorar el confort del usuario si no se conoce la calidad del aire.
El número de personas confinadas en un espacio pueden disparar los volúmenes de CO2, pero hay otros elementos aún mucho más peligrosos que no están directamente ligados al número de personas sino que dependen de otros elementos presentes.
Estos elementos se componen fundamentalmente de partículas y compuestos orgánicos volátiles que resulta fundamentales. El primero por ser peligroso su inhalación y por su efecto en la dispersión de contagios de cualquier virus de tipo respiratorio como Gripe o Covid y el segundo por suponer un elemento cancerígeno su exposición recurrente.