El cinturón calefactor industrial de silicona, referencia 540402, está diseñado para el mantenimiento de la temperatura de bidones de 200 litros. Flexible y fácil de instalar, proporciona una calefacción homogénea y puede usarse de forma individual o con hasta 3 cinturones simultáneamente para mayor rendimiento.
Beneficios clave
Instalación rápida: cierre rápido con muelle y diseño flexible para un montaje ágil.
Calentamiento escalable: hasta 3 cinturones pueden utilizarse simultáneamente para una calefacción más rápida y uniforme.
Seguridad eléctrica: doble aislamiento eléctrico.
Aplicaciones principales
Mantenimiento de la temperatura de bidones de 200 L metálicos y plásticos.
Procesos industriales que requieren un control térmico fiable y homogéneo.
Calentamiento complementario cuando se combina con una base calefactora o una cubierta aislante.
Materiales y tecnología
Material de aislamiento: tejido de vidrio siliconado.
Seguridad eléctrica: doble aislamiento para mayor protección.
Termostato: ajustable de 20 a 120 °C.
Fijación: cierre rápido con muelle en acero inoxidable.
Opciones y accesorios compatibles
Base calefactora con termostato mecánico — calienta más rápido bidones plásticos o metálicos; compatible con el cinturón de silicona.
Cubierta aislante para bidón de 200 L — mejora la retención térmica tras calentar; compatible con el cinturón y determinadas bases.
Base calefactora Digiheat — calentamiento más rápido; puede utilizarse junto con el cinturón y la cubierta.
Especificaciones técnicas
Referencia del producto: 540402.
Potencia: 1500 W.
Tensión de alimentación: 230 V, 1 ph, 50 Hz.
Rango del termostato: ajustable de 20 a 120 °C.
Dimensiones: longitud 1665 mm; altura 180 mm.
Cable de alimentación: 2 m.
Diseñado para: mantenimiento de temperatura de bidones de 200 L (metálicos y plásticos).
Instalación: diseño flexible, cierre rápido con muelle en acero inoxidable.
Aislamiento: tejido de vidrio siliconado; doble aislamiento eléctrico.
Catálogos
No hay ningún catálogo disponible para este producto.
* Los precios no incluyen impuestos, gastos de entrega ni derechos de exportación. Tampoco incluyen gastos de instalación o de puesta en marcha. Los precios se dan a título indicativo y pueden cambiar en función del país, del coste de las materias primas y de los tipos de cambio.