La estructura compuesta de las RTP (termoplástico + refuerzo de fibra) las hace inadecuadas para uniones basadas en calor (por ejemplo, soldadura, que puede fundir el liner o degradar las fibras) o uniones tradicionales con disolventes (ineficaces en las capas reforzadas). La compresión exterior evita el uso de calor o productos químicos, preservando la integridad de la tubería.
En la compresión exterior en RTP, el objetivo es comprimir un accesorio externo (normalmente una funda metálica) alrededor del recubrimiento exterior de la tubería, transfiriendo la fuerza a través del recubrimiento hacia la capa de refuerzo y el liner interno. Esta compresión crea un sello mecánico mediante fricción y un bloqueo estructural para resistir la extracción axial, asegurando que la unión pueda soportar la presión interna y las cargas externas.
Crimping the fittings:
Una funda exterior (de metal, por ejemplo acero inoxidable, o de plástico de alta resistencia) diseñada para deformarse bajo presión.
Un anillo de agarre o inserto dentado (que muerde la superficie exterior de la tubería para proporcionar resistencia a la extracción).
Un elemento de sellado (por ejemplo, una junta tórica o una junta elastomérica) para evitar fugas de fluido entre el accesorio y la tubería.