Cuando se trata de tener la sartén por el mango, la amoladora de lápices de Ingersoll Rand se ajusta a la factura y al presupuesto. ¿No tienes mucho espacio? No hay problema. Su delgado perfil la hace ideal para trabajar en espacios intrincados, pero no deje que su tamaño le engañe. Esta potente herramienta es capaz de realizar prácticamente cualquier trabajo que se le proponga: desde un esmerilado preciso, pasando por la limpieza final y el pulido de troqueles, hasta el acabado de moldes, el desbarbado ligero y la eliminación de rebabas. Además, su diseño ergonómico no se puede despreciar. Creada con una empuñadura de TPU moldeada a medida para facilitar el manejo y un mando de control de velocidad de gran tamaño, la 320PG proporciona la máxima comodidad para un uso prolongado, todo ello a un precio asequible.
PRODUCTIVIDAD: Las innumerables capacidades de la 320PG permiten realizar más tareas con una sola herramienta, ofreciendo la máxima versatilidad y productividad.
La capacidad de la 320PG para realizar muchas tareas con una sola herramienta significa menos herramientas que los operarios y técnicos deban llevar consigo y tener controladas.
El producto funciona con multitud de materiales diferentes para ayudar a mantener la productividad en primer plano; los usuarios pueden cambiar fácilmente de una tarea a otra con la misma herramienta para evitar interrupciones y tiempos de inactividad.
Acepta fresas de carburo y puntas montadas, proporcionando aún más versatilidad y oportunidad de uso.
Proporciona un esmerilado, una limpieza final y un pulido precisos para garantizar que el trabajo se realiza de la forma más rápida y eficaz posible.