Compactos, de fácil mantenimiento y potentes, los compresores portátiles MOBILAIR con motor diésel convencen no sólo por su gran caudal, sino también por sus múltiples opciones de equipamiento, que convierten a estas eficientes máquinas en polivalentes centrales de aire comprimido.
Su robusta construcción garantiza un funcionamiento sin problemas a temperaturas ambiente de entre -10 °C y +45 °C, mientras que las carcasas de PE rotomoldeadas (opcionales) proporcionan una excelente protección contra impactos y conservación del valor. Por todo ello, están perfectamente equipadas para hacer frente a las duras condiciones cotidianas de las obras. Todas las variantes del modelo pesan menos de 750 kg (excepto la M65), por lo que son adecuadas incluso para vehículos de remolque más pequeños.
También demuestran su versatilidad cuando se trata de sus áreas de aplicación. Ya sea para chorrear arena, soplar encofrados o accionar martillos picadores y rompedores, estas potentes máquinas siempre resultan impresionantes. Es más, cuando se especifican con el generador opcional, se transforman en centrales eléctricas portátiles, capaces de suministrar aire comprimido y/o electricidad según sea necesario.
Sus ventajas:
Aire comprimido limpio y frío
El aire comprimido se refrigera hasta 7 °C por encima de la temperatura ambiente. El refrigerador de aire comprimido está instalado en ángulo, lo que permite que el condensado acumulado se drene fácilmente, mientras que los gases de escape calientes del motor se utilizan para ayudar a la evaporación del condensado. Esto evita que el refrigerador se congele como resultado de la acumulación de condensado. Junto con el refrigerador posterior y el separador centrífugo pueden instalarse otros componentes de tratamiento del aire para conseguir una calidad del aire comprimido que cumpla las normas de calidad definidas.
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