Caudalímetro de efecto Coriolis OPTIMASS 2400
másicopara líquido

Caudalímetro de efecto Coriolis - OPTIMASS 2400 - KROHNE Messtechnik GmbH - másico / para líquido
Caudalímetro de efecto Coriolis - OPTIMASS 2400 - KROHNE Messtechnik GmbH - másico / para líquido
Añadir a mis favoritos
Añadir al comparador

Características

Tecnología
de efecto Coriolis
Tipo
másico
Fluido
para líquido
Temperatura de proceso

Máx.: 130 °C
(266 °F)

Mín.: -45 °C
(-49 °F)

Presión de proceso

2.600 psi

Descripción

El OPTIMASS 2400 es el caudalímetro másico Coriolis para líquidos y gases con mayor capacidad en el mundo. Caracterizado por un diseño de dos o cuatro tubos rectos, este caudalímetro Coriolis es apto para operaciones de suministro y transferencia de custodia, o para la medida fiscal en la industria del petróleo y gas. También puede utilizarse en cualquier aplicación de masa a granel con varios otros productos como jarabe, melaza o productos químicos base hasta 4600 t/h. El caudalímetro cuenta con gestión de gas de arrastre (EGMTM) se mantiene operativo en un amplio rango de fracciones de gas y complejas condiciones de caudal. El OPTIMASS 2400 está disponible en la opción súper dúplex para una presión de operación máxima de 180 barg / 2610 psi. Como todos los demás caudalímetros másicos Coriolis de KROHNE no tiene restricciones de instalación ya que el OPTIMASS 2400 es inmune al crosstalk y a las vibraciones de la línea, por tanto puede instalarse en serie o en paralelo. El caudalímetro Coriolis está aprobado también para el uso en áreas peligrosas. Además, brinda numerosas funciones de diagnóstico (NE 107) y opciones de comunicación digital. La aplicación OPTICHECK Flow Mobile permite gestionar todos los ajustes del equipo mediante una conexión Bluetooth segura. De este modo, es posible llevar a cabo una variedad de tareas de puesta en marcha, p. ej. la calibración cero o la configuración del diagnóstico.

Catálogos

No hay ningún catálogo disponible para este producto.

Ver todos los catálogos de KROHNE Messtechnik GmbH
* Los precios no incluyen impuestos, gastos de entrega ni derechos de exportación. Tampoco incluyen gastos de instalación o de puesta en marcha. Los precios se dan a título indicativo y pueden cambiar en función del país, del coste de las materias primas y de los tipos de cambio.