El intercambiador de calor de circuito impreso (PCHE) es una solución térmica disruptiva diseñada para las condiciones operativas más extremas de la industria moderna. Basado en la tecnología de soldadura por difusión atómica y el grabado fotoquímico, este equipo monolítico fusiona microcanales (de 0,1 a 2 mm) para crear una estructura sin juntas ni puntos de soldadura tradicionales. Capaz de alcanzar una resistencia equivalente a la del metal base, el PCHE soporta presiones de hasta 100 MPa y temperaturas que superan los 1000°C. Con un tamaño reducido en un 90 % en comparación con los intercambiadores tubulares, constituye el estándar tecnológico para el CO₂ supercrítico (sCO₂), hidrógeno, GNL, energía nuclear, etc.