La cabina de lavado está diseñada para optimizar el proceso de limpieza de materiales y equipos. Coloque el equipo en el compartimento correspondiente y conecte las mangueras a la cabina, con la posibilidad de conectar equipos externos. Se puede realizar una prueba de presión para comprobar las conexiones. A continuación, la cabina llena sus depósitos con agua calentada por un calentador de resistencia o un intercambiador de vapor.
Durante el primer prelavado (fase de eliminación de lodos), parte de este agua se evacúa para eliminar el grueso de la suciedad. Durante la fase de lavado, el agua recircula por los compartimentos con o sin detergente, al tiempo que se evita la contaminación cruzada gracias al aislamiento de los compartimentos y a su diseño higiénico. A continuación, el agua de lavado se drena y se sustituye con agua limpia y fría para el aclarado (fase de aclarado).
Las fases de recirculación y suministro de agua se gestionan mediante un PLC con o sin HMI adaptado a las necesidades específicas del cliente, con enrutamiento automático o manual según sea necesario. Esta cabina de lavado automatizada garantiza una limpieza eficaz e higiénica, perfectamente adaptable a las necesidades de cada cliente.