Clasificadora ponderal para la industria agroalimentaria DWM HPX series
con mando de pantalla táctil

clasificadora ponderal para la industria agroalimentaria
clasificadora ponderal para la industria agroalimentaria
clasificadora ponderal para la industria agroalimentaria
clasificadora ponderal para la industria agroalimentaria
clasificadora ponderal para la industria agroalimentaria
Añadir a mis favoritos
Añadir al comparador
 

Características

Aplicaciones
para la industria agroalimentaria
Otras características
con mando de pantalla táctil
Capacidad de carga máxima

1.500 g, 3.000 g, 6.000 g (52,9 oz)

Descripción

La controladora de peso DWM HPX está diseñada de acuerdo con los requisitos del "diseño higiénico". Las soluciones adoptadas minimizan los posibles puntos donde la contaminación puede acumularse y facilitan el mantenimiento. Entre estas soluciones se encuentran: construcción de perfil redondo, ausencia de lugares que acumulen contaminación, rápido desmontaje de transportadores y correas sin necesidad de herramientas, superficies horizontales menos planas sobre las que pueda acumularse contaminación, diseño mecánico en acero inoxidable (AISI 304 o 316). Las juntas, los cables de sellado y los blindajes especialmente diseñados garantizan una protección IP69K contra el ingreso. Uso previsto Esta serie de controladoras de peso está destinada a la industria alimentaria y es especialmente útil en naves de producción de pescado y carne. Las soluciones y materiales aplicados cumplen con las estrictas normas de higiene requeridas para la producción de alimentos. La construcción reforzada y hermética permite limpiar el aparato con hidrolimpiadoras Velocidad y precisión de medición La medición de masa con la controladora de peso DWM HPX se realiza con una legibilidad de hasta 0,5g, en un módulo de pesaje electromagnético alojado en una carcasa hermética con protección de entrada IP69K.

---

Catálogos

No hay ningún catálogo disponible para este producto.

Ver todos los catálogos de RADWAG
* Los precios no incluyen impuestos, gastos de entrega ni derechos de exportación. Tampoco incluyen gastos de instalación o de puesta en marcha. Los precios se dan a título indicativo y pueden cambiar en función del país, del coste de las materias primas y de los tipos de cambio.