Un buen curados es garantía de una mayor calidad y resistencia de los productos. El control de la humedad y la temperatura dentro del secadero son clave para un buen curado
Para el control del perfecto secado de los prefabricados de hormigón debemos introducir en los procesos de fabricación centrales de calor y/o pulverización de agua, según el producto a secar y la zona geográfica donde se encuentra la instalación.
El viento y el sol aceleran el proceso de secado y el resultado son piezas frágiles y de bajas propiedades mecánicas. Por lo tanto, no se recomiendan los secadoros abiertos o el secado al aire libre.
El control de temperatura y de humedad durante el proceso de curado serán fundamental para conseguir unas buenas propiedades mecánicas de la pieza de concreto. Tenemos que mantener humedad y calor, pero siempre con un secado natural, no forzado.
Hay diversos métodos de curación, la elección de uno u otro dependerá de varios factores (configuración del sitio, condiciones climáticas, etc.).
En el caso de utilizar bandejas con patas, sobre todo para la fabricación de adoquines, Rometa ofrece un carro transportador de un paquete de bandejas desde la instalación hasta la zona de secado. Este sistema no necesita estructura secaderos.