Instalación configurable de forma individualizada
Revestimiento de teflón en el interior de la línea de pintura para facilitar la limpieza.
Reducción del ”overspray” de pintura mediante sensor de presencia de piezas
Eficaz sistema de prefiltración del “overspray” de pintura mediante cepillos
Reciclaje del aire caliente
Control de seguridad para pinturas con base disolvente.
Una línea de conservación es una instalación configurable a medida y de alta complejidad que precalienta, descascarilla y desoxida el acero de manera totalmente automática y, después, aplica imprimación para soldadura como protección temporal anticorrosión. Las líneas de conservación pueden alcanzar dimensiones enormes y permiten procesar grandes cantidades de chapas o perfiles de acero, por ejemplo, en astilleros, siderurgia o laminadores.
El componente principal de la línea de conservación es una granalladora con transportador de rodillos. Además, posee diferentes elementos que le permiten conectarse a una máquina en una fase previa o posterior.
En combinación con una máquina de soplado previa, un precalentador el procesado de piezas de acero húmedas y frías que se han almacenado a la intemperie. En función de la aplicación y de las condiciones locales pueden utilizarse, transportadores de rodillos, de cadena, transversales o sistemas similares. En la granalladora, que se sitúa el centro de la línea de conservación, se procede al descascarillado y desoxidado de las piezas con unas turbinas de alto rendimiento.