El aire que respiramos influye en nuestro bienestar y nuestra salud. Por desgracia, tanto el aire exterior como el interior están llenos de contaminantes que entran en nuestro organismo con cada respiración. No se trata sólo de bacterias y virus; los compuestos orgánicos volátiles (COV) emitidos por objetos cotidianos -como muebles, alfombras y pinturas murales- también plantean riesgos importantes. Añadamos los contaminantes de los aparatos de aire acondicionado y los conductos de ventilación, el moho, los alérgenos naturales y el smog omnipresente, especialmente intenso durante la temporada de calefacción.
El aire limpio es esencial en todas partes, sobre todo en espacios densamente poblados como escuelas, lugares de trabajo, hospitales y otros centros médicos. Estas áreas son especialmente propensas a los riesgos de infección, sobre todo para grupos vulnerables como los pacientes de las salas de hematología, quemados y neumología, o los que se encuentran en entornos quirúrgicos, quirúrgicos y de laboratorio. El modelo NEF900 montado en la pared con tecnología SMAY® iNAC® garantiza la pureza biológica del aire, respondiendo así a necesidades sanitarias críticas.
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