El efecto del proceso de granallado sobre la superficie depende de muchos parámetros. Por un lado, se trata del diseño técnico y los ajustes de las granalladoras. La calidad del proceso de granallado depende en gran medida del abrasivo utilizado. Por tanto, el resultado deseado del granallado, por ejemplo, limpieza, desbaste o endurecimiento, también determina la elección del medio de granallado adecuado.
En el mercado existen diversos fabricantes, materiales, formas y tamaños. La gama de combinaciones posibles es, por tanto, muy amplia.
Las granalladoras AGTOS están diseñadas de tal forma que las turbinas y los circuitos de abrasivo permiten seleccionar el abrasivo ideal. Primero se determina el material y después el tamaño de grano. Un diámetro de grano de 0,1 mm apenas puede distinguirse del polvo, pero puede utilizarse en las granalladoras AGTOS gracias al tamizado por viento fácilmente ajustable. En el otro extremo de la escala de tamaños se encuentran las bolas de acero con un diámetro de 3 mm. También se conocen coloquialmente como "balas de cañón". El principio general es: tan grueso como sea necesario, pero tan fino como sea posible.
Granalla de acero
El acero es el material estándar en fundiciones, forjas y construcciones metálicas. Se utiliza principalmente como acero fundido, pero el alambre de acero corten también se emplea en muchas aplicaciones.
En el acero fundido, el contenido de carbono determina la durabilidad y agresividad del abrasivo. El abrasivo muy carbonizado se rompe más rápidamente. Los puntos de fractura son afilados e intensifican el proceso del acero. El abrasivo bajo en carbono se considera más duradero y suave. Nuestros especialistas estarán encantados de responder a la pregunta de qué abrasivo debe utilizarse y cuándo.
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