El viscosímetro calefactado Parker Kittiwake es un dispositivo de diagnóstico muy resistente y fácil de usar que proporciona resultados precisos sobre la viscosidad del aceite en cuestión de minutos, lo que permite tomar decisiones rápidas de mantenimiento in situ. Se suministra en un estuche compacto para garantizar la máxima portabilidad.
Los combustibles y los aceites lubricantes constituyen un elemento de coste importante en el funcionamiento de casi toda la maquinaria y los motores industriales. Por ello, es imprescindible supervisar de cerca la calidad del aceite para proteger la inversión de los propietarios. La viscosidad suele considerarse la característica más importante de los aceites hidráulicos, de engranajes y lubricantes. Un nivel de viscosidad adecuado proporciona resistencia al flujo, una resistencia óptima de la película en los juegos del sistema y unas pérdidas por fricción y fugas mínimas. La viscosidad puede aumentar o disminuir como consecuencia de problemas tales como la contaminación, la dilución del combustible y el adelgazamiento por cizallamiento. La medición periódica de la viscosidad es extremadamente importante para determinar la idoneidad del aceite y proteger los componentes críticos del motor. Las pruebas de viscosidad también pueden utilizarse para verificar que se está utilizando el grado correcto de combustible, calcular el rendimiento de la combustión y ajustar los sistemas de manejo e inyección de combustible.
El viscosímetro calefactado Parker Kittiwake es una innovadora herramienta de monitorización del estado que permite medir la viscosidad del aceite, lo que permite a los usuarios tomar decisiones informadas sobre el funcionamiento y el mantenimiento de maquinaria y equipos críticos. El viscosímetro es adecuado para analizar la viscosidad tanto del combustible residual como del aceite lubricante en una amplia variedad de aplicaciones, entre las que se incluyen motores diésel, turbinas de gas y de aviación, cajas de cambios, sistemas hidráulicos y combustibles marinos.
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